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sábado, 10 de mayo de 2008

DE DONDE NACE EL ANTISEMITISMO (6)

(Vira Gasot)


Después
de dos mil años, las bibliotecas del mundo entero están invadidas de libros, de tratados, de ensayos y de obras que apasionadamente toman la defensa o el ataque de los judíos. León Poliakov (11), a este propósito, se preguntaba si los escritos o las iniciativas en favor de los judíos, no concurrirían a fin de cuentas, en el mismo sentido de los escritos que los atacan, en tanto que instrumentos de un inmenso concierto que asegura la perennidad del antisemitismo. Reflexión que nos conduce a preguntarnos, dónde exactamente aparecen las primeras manifestaciones antisemitas y quiénes, a parte de los judíos, las denuncian y asumen su defensa, sobre todo en los periodos sombríos y nefastos de Calígula y Claudio.
Entre el 38 y el año 1938 hay indiscutibles hechos históricos traumáticos de proximidad y de semejanza. El progrom en su faceta exterminativa se consuma y en 1938, ya se planeaban los hornos crematorios del nazismo.

En el año 38 se agudizan conflictos entre griegos y judíos y ante la impotencia del Prefecto de Egipto que se revela incapaz de dar solución alguna, se constituye una embajada en la que el filósofo Filón toma la cabeza para hace parte al emperador Calígula de la situación de los ciudadanos judíos y para solicitar sus auspicios protectores frente a la creciente ola de ataques griegos en la ciudad de Alejandría. Cáligula, que desarrolla una locura avanzada, se muestra incomprensible con las peticiones y la embajada debe retornar con las manos vacías. Afortunadamente, la aparición del emperador Claudio césar, tío de calígula asesinado por su guardia pretoriana, asume el poder hacia el año 41 y regula a medias los conflictos entre griegos y judíos, a través de la célebre “Carta a los Alejandrinos” en la que se reafirmarán los derechos y libertades de los judíos del imperio, pero se les impedirá también, los desplazamientos masivos de sus familias hacia Egipto.

A pesar de las exhortaciones de Claudio para que la actitud de la sociedad sea, con respecto a los judíos, lo más respetuosa posible, los conflictos se apaciguan pero no desparecen y hacia el año 66, estallan inopinadamente y se produce una total descomposición de las relaciones ínter comunidades que darán lugar a tumultuosos enfrentamientos y conflictos armados, haciendo que se produzca la Primera Guerra Judeo Romana que se llamará, la Gran Revuelta judía. Masacre masiva de judíos, masacre que ostenta las características de un genocidio étnico, en la represión brutal y despiadada que desencadena Tiberio Alejandro, prefecto de Egipto, entre el 66 y 69. Esta revuelta será la primera de las tres revueltas principales contra el Imperio Romano y que dejará un saldo de 50 mil judíos asesinados. Quien relata estos hechos es un judío, Flavio Josefo, también conocido por su nombre judío de José Ben Mattityahu, quizás, el más importante relator sobre la vida de los judíos bajo el dominio romano (11) y quien fue el testigo ocular de los levantamientos judíos en Galilea en el año 66.

Hacia el año 70, Tito destruirá el templo y la ciudad de Jerusalén asumiendo el reto de acabar con la revolución judía, objetivo que fue logrado con enormes dificultades militares y en cuya recompensa se erigió el célebre Arco de Tito que conmemora esa victoria. Los judíos, entre los años 115 y 117, participarán en numerosos enfrentamientos que darán lugar a la Guerra de Kitos, la segunda guerra importante y tal vez la más violenta y sanguinaria que envolverá a los judíos en un extendido sentimiento de odio que no se detiene frente a la muerte, siendo las represalias y las consecuencias para los que quedan en pie, las más terribles, las más aterradoras y las más inimaginables de lo que el desprecio y esclavitud les pudo reservar. Reducidas y exterminadas todas las rebeliones judías (la Rebelión de Bar Kojba), se puede decir que en este punto dramático de la evolución del antisemitismo hacia su correcta definición, asistimos al final del judaísmo alejandrino, es decir, al final histórico de la fracasada helenización judía que recibe masivamente una condena en tanto que pueblo homogéneo y sobre el cual circundarán las historias y las fábulas racistas que aún quedan a la hora actual. Estos hechos impulsarán el retorno mesiánico hacia las fuentes bautismales, hacia un fundamentalismo que se desembarazará del modelo griego y se encaminará al encuentro de sus antiguas leyes primigenias, con el naciente fariseismo y con el movimiento apocalíptico de Daniel, cuyo libro bíblico del Antiguo testamento y del Tanaj hebreo, llegará hasta comienzos de nuestra era.
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(1) “¿Quieren deshacerse de los judíos -dice Céline- , o quieren que ellos se queden? Si quieren verdaderamente deshacerse de los judíos, entonces no hay 36 mil medios, 36 mil muecas ¡El Racismo! Los judíos sólo tienen miedo del racismo. El antisemitismo no les preocupa. Siempre pueden arreglárselas con los antisemitas. ¡Para eso está allí el nacionalismo! ¡Racismo! ¡Racismo! ¡Racismo! ¡Y no sólo un poco, de labios para afuera, no, sino integralmente! ¡Absolutamente! ¡Inexorablemente, como la esterilización Pasteur perfecta…! Si ustedes quieren únicamente hacer “joujou”, láncense inmediatamente en las “dosis equitables” Las medidas juiciosas, las tonalidades en degradé, el antipersecucionismo, por ejemplo…”

(2) Palabra que también contiene probados elementos racistas.

3) Foto publicada por Céline en “La escuela de Cadáveres”, en el momento de su prohibición bajo pena de muerte en la ex URSS.
(4) “El papá deTintín, cumple 100 años”, en “Conversaciones en la Capilla ardiente”, mayo de 2007.
(5) Trascribo algunos párrafos ilustrativos del discurso de Céline:
“El mundo en toda su locura sigue, a pesar de todo, de muy cerca, las predicciones judías. Eso no pude sorprendernos demasiado porque los judíos son autores de todas nuestras músicas, de todas las danzas de las cuales la fútil humanidad se menea y se abre de piernas. Es, en la menor de las cosas que ellos se encuentran, en los refranes del destino…”
“Son los espíritus perversos los que vuelven la vida insoportable, esos espíritus encuentran intencionalidad por doquier. Yo siento también convertirme en perverso hasta la locura racista. Y no sólo un poco, ¡Racista ciento por ciento !Tanto como comunista sin judíos ¡ A la hora en que vivimos, en estas circunstancias tan trágicas, no hay lugar para la indiferencia. Hay que escoger, hace falta optar por un tipo de perversión, no es suficiente decirse malvado, hay que tener una fe terrible, una intolerancia atroz, no existen muchas alternativas, o es la raza aria o es la masonería, la masonería judía o la antijudía!…”
“Yo me siento un amigo de Hitler, un amigo de todos los alemanes, los encuentro como si fueran mis hermanos, que tienen razón de ser racistas. Me dará muchísima pena si son vencidos. Yo encuentro que nuestros verdaderos enemigos son los judíos y los franc masones. Que la guerra que se nos viene, es la guerra de los judíos y de los franc masones, que esa guerra no es en absoluto la nuestra. Que es un crimen que se nos obligue a empuñar las armas contra las personas de nuestra misma raza, que no nos piden nada, que esta guerra se hace justo para dar gusto a los que arremangan la camisa del ghetto. Que ya está bien dejarse caer en la última escala de la asquerosidad…”
“Arianos, hace falta deciros siempre, que a cada judío que ustedes encuentren, si él estuviera en vuestro lugar, el sería nazi ciento por ciento. El encuentra en su íntimo fuero estúpido que devoráis el hichu, la paja salvaje porque aun no habéis comprendido nada. Y cuanto más pruebas de amistad le acordareis, más desconfiará forzosamente…A cada segundo él se pregunta si eso va durar siempre… A él no le gusta mirar a los ojos. Más bien él, os mira pestañando de costado, furtivamente, como observan las aves de esa manera oblicua y transversal…”
(6) Diáspora, es una palabra de origen griego que significa dispersión, concepto usado de forma indiscriminada para referirse a distintos fenómenos migratorios en la actualidad. Nosotros lo usamos en su significación primigenia, es decir, como una migración etnonacional que se desplaza en varias metrópolis extranjeras, formando comunidades cerradas, difícilmente adaptables a las sociedades de acogida, en donde guardan y desarrollan sus costumbres y sus tradiciones religiosas y culturales.
(7) f. Lengua común de los griegos a partir del siglo iv a. C., formada por la unificación de los distintos dialectos que se hablaban en ese entonces.
(8) La Biblia de los Setenta se denomina asi, porque fueron setenta y dos los expertos judíos, seis por cada una de las doce tribus de Israel, invitados por Ptolomeo II Filadelfo, quienes traducen el Pentateuco, la Torá, al griego común. Esta obra será la que, a través de Orígenes, llegará a Jerónimo, quien la traducirá al Latín y, se llamará la Vulgata, covirtiéndose en la Biblia de los cristianos.
(9) La influencia helenística de esos tiempos fue tan grande que con el tiempo todos los nombres de los individuos, incluyendo a Ieshu, fueron cambiados a la forma griega para dar honor al dios Zeus, incorporarando al final del nombre la silaba "us" de Zeus, como en Jesús y Josephus.
(10) Este enjuiciamiento aparece en la obras de Queremón, Lisímaco, Apolonio, Molón y especialmente Apiòn. Según Lisímaco, “los judíos enfermos de lepra y de escorbuto, se refugiaron en los templos hasta que el Rey Bojeris ahogó a los leprosos y mandó a los otros a perecer en el desierto, guiados por Moisés quien les instruyó a que no mostraran buena voluntad con ninguna persona y destruyeran todos los templos que encontraran en su camino y, cuando llegaron a Judea, construyeron Hierosyla, la ciudad de los saqueadores de templos…”
(11)Léon Poliakov (1910-1997), Historia del Antisemitismo.
(12) Flavio Josefo es autor de La guerra de los judíos, Antigüedades judías, Contra Apión.